Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de febrero de 2014

El terror y la gran recesión (emocional)

0 comentarios
Ahora que se aproxima San Valentín y esas cosas, no puedo evitar acordarme de eso del amor. Tranquilos, no me pondré cursi, lo mío es más ponerme filosófico y repensar las cosas. Entre ellas, me gustaría tratar un fenómeno que cada vez observo con más frecuencia, sobre todo en la gente de mi edad. Somos una generación aterrada. No, no "perdida", he dicho aterrada. Atenazada, paralizada, asustada. Lo verdaderamente extraño de todo, es que ese miedo y terror existencial se traslada a un terreno que en un principio, debería estar a salvo de la crisis: el sentimental. Bienvenidos a la era del terror emocional. O cómo el crack financiero se ha visto acompañado del colapso del sistema sentimental de muchos.

Caquita en los pantalones

viernes, 18 de enero de 2013

Más profundo (y aterrador) que la ideología

0 comentarios
Hace cosas de unos días, tuve la oportunidad de leer una gran entrevista en la gran web JotDown, efectuada al Gran Woming. Como toda gran entrevista que se precie, esta logró plasmar con una gran fidelidad la personalidad e ideas del entrevistado, hasta el punto que poco menos que podías visualizarlo tomándose unas cañas contigo mientras la leías. Sin embargo, el texto en cuestión lo que logró, sobre todo, fue deprimirme. Y aterrorizarme.

Gane quien gane, todos perdemos


jueves, 10 de enero de 2013

República romana, o como un juego de mesa te explica por qué la clase política española apesta

3 comentarios
10/01/2013 - Ayer mismo tuve el placer de jugar al "República Romana" uno de los juegos de mesa más deliciosamente complejos que he visto en mi vida. Entre otras cosas, este tablero de celulosa me impartió unas buenas lecciones de historia, política y mejor aún, me respondió a una pregunta que muchos españoles se están haciendo en este momento: ¿Por qué tenemos una clase política tan lamentable en España? ¿Hemos sido malditos por alguna especie de Dios vengativo? ¿Es el precio a pagar por tener tantas horas de Sol? ¿Se debe a que somos más atrasados que los europeos, a la dieta mediterránea o qué? Bueno señores, no se pregunten más: un par de partidas a Republica Romana les despejará esas incógnitas en dos patadas. Vamos a ello.

Muy malos los romanos, pero ya os gustaría durar lo que duraron

lunes, 31 de diciembre de 2012

Qué nos ha enseñado el 2012

0 comentarios
Si tuviera que definir a este año con una sola palabra, esta sería "distinto". Lo cual es un tanto engañoso. A cualquiera que me pregunte por los típicos temas y lugares comunes, le responderé que poco ha cambiado: Sigo en mi mismo trabajo de siempre, sigo sin pareja, y sigo sin saber muy bien qué hacer con mi vida, que como todo lo que no lleva manual de instrucciones, me desconcierta profundamente. Sin embargo, he hecho algo impensable: me he puesto a -gasp- mover mi puto culo. Y oye, uno aprende más haciendo que pensando, válgame Dios.  Y es así como se logra cambiar, así que aquí va:

Y el mundo aquí vivito y coleando  oigan


viernes, 14 de diciembre de 2012

¡Resucitando NSC!

0 comentarios
Dado que la situación del país es la que es (es decir: una puta mierda), me veo en la obligación de poner por escrito mi opinión política para, básicamente, conservar mi cordura. Si les digo la verdad, nunca he querido dedicarme a la política. Me fascina a modo de gimnasia mental y porque a poco que te interese la historia, la economía o la sociología, la política también lo va a hacer, pero siempre la he considerado como algo bastante ingrato y que como decía Otto Von Biskmark "echa a perder el carácter".




Aún así y con todas ¡Bienvenidos seáis, visitantes! Espero que podamos discutir de política como gentilhombres entre sorbo y sorbo de té. Cosa que es algo cuasi utópico en España, pero vamos a intentarlo, que mientras no se falte al respeto ni la inteligencia, aquí caben todas las ideologías. Y ahora me agarraré fuerte, que vendrán curvas.