viernes, 6 de abril de 2018

Que alguien mate a la universidad española antes de que la universidad española nos mate a todos

1 comentarios
El falso máster de Cifuentes ha desatado la típica tempestad política que uno no sabe muy bien si viene "de fuera" o "de dentro", pero ha servido para bastantes cosas. Entre ellas, para reafirmarme en mi decisión de que si tengo hijos algún día, estos no irán a la universidad. O al menos, a la universidad española.

Más o menos el mismo valor que un máster de universidad española o un rollo de papel higiénico


viernes, 22 de diciembre de 2017

Culebrón catalán parte 2: El despertar del día de la marmota

1 comentarios
Y vuelta al punto de partida.

¡Hostia, que he ganao!

martes, 21 de noviembre de 2017

El emocionalismo como enfermedad personal y política

1 comentarios
Desde la independencia catalana, pasando por el Brexit, o las falaces argumentaciones de la defensa de "la manada", una enfermedad parece haberse instalado en todo el discurso político. Bienvenidos a la era de la hiper-emocionalidad o el emocionalismo como idea política. Donde mis emociones son la medida de todas las cosas.


viernes, 20 de octubre de 2017

Reflexiones varias sobre Cataluña

3 comentarios
El tema eterno. Inagotable. Y agotador. Pero es necesario lidiar con ello.

Tal cual

jueves, 31 de agosto de 2017

Islam, islamismo y fundamentalismo religioso: ¿Quién es nuestro enemigo en realidad?

4 comentarios
No sé si saben que hará cosa de unas semanas, un terrorista islamista reventó cajas torácicas de transeuntes y aplastó cráneos de bebés como si fueran puta fruta madura en las ramblas de Barcelona con ayuda de una furgoneta, causando una masacre horrible.



Se lo pregunto porque después de tener que soportar a nuestros medios de comunicación hablando durante semanas de un "incidente" (que no acto terrorista) y de "radicales" (sin ideología aparente) y centrándose en el problemas más importante relacionado con este acto, que es sin duda la  independencia de Cataluña, es posible que no les quede nada claro la naturaleza de la amenaza a la que nos enfrentamos. De ahí mi artículo. Para ponerle nombre, cara y apellidos a lo que nos enfrentamos, en vez de hacerles el juego. Y de hacerlo con la cabeza fría, pero renunciando a los paños calientes.


jueves, 25 de mayo de 2017

El chaval que quería poner una bomba en una discoteca

0 comentarios
Hace muchos, muchos años, vivía un chaval que quería poner una bomba en una discoteca.
El chaval no era especialmente religioso. Tampoco era pobre, ni mucho menos. Lejos de ser un analfabeto, era un chico bien leído, con estudios. Tampoco era especialmente violento, ni en el trato personal, ni en sus acciones diarias, aunque sin duda, fantaseaba mucho con la violencia. Sobre todo, con la violencia ejercida hacia lo que él consideraba que estaba mal en el mundo.

Las discotecas.


O los conciertos

martes, 28 de marzo de 2017

Renta universal básica: ¿Cómo llegamos a la post-escasez? - Parte 3: Las 9 medidas políticas necesarias para una RBU sostenible

0 comentarios
En los dos anteriores artículos sobre la RBU, sentamos las bases sobre las nuevas tecnologías que iban a hacer obsoleto el trabajo (o al menos, reducirlo en gran parte), y los cambios que estos iban a producir en la sociedad.

Recapitulando: Este será el mundo del futuro

- Viviremos en una sociedad donde el trabajar por cuenta ajena será algo extraño y raro de ver en el sector privado. El funcionariado será el último reducto del trabajo por cuenta ajena
- Una grandísima parte de la población vivirá todavía más precarizada, saltando de ñapa en ñapa (o viviendo en la llamada "gig economy", que dicen algunos)
- Habrá una capacidad de sobreproducción altísima. Los ricos no sabrán, literalmente, dónde meter su dinero (léase, invertirlo)
- Los empleos de alta gama serán escasos, ya que los sectores industriales se verán reducidos a tres: Genética, energía e informática (englobando esta última tanto a la IA como a la robótica)
- Algunas tecnologías habrán destruído el empleo de sectores enteros como el transporte, el entretenimiento o la medicina
- Habrá una movilidad global sin precedentes. A más alta la clase social, más móvil será esta. A más baja sea, más unida estará a su lugar de nacimiento. Las consecuencias políticas de esa división podemos observarlas hoy mismo con el auge de los populismos, y van a ir a más
- Surgirán varias tecnologías que permitirán la creación de sistemas post-escasez, previa inversión en las mismas. Un ejemplo paradigmático serán las energías renovables: Alta inversión inicial, bajo mantenimiento, rendimiento prácticamente inagotable. Eso facilitará de manera tremenda el vivir "fuera de la red", que será algo mucho más normal que hoy en día
- Viviremos en una sociedad brutalmente envejecida. Lejos de acercarnos al temido (y estúpido, irracional e ignorante) fantasma de la superpoblación, todos los datos científicos apuntan a que nos acercamos a un colapso demográfico similar al japonés

Hacia un futuro glorioso
Teniendo en cuenta esa realidad futura, propongo las siguientes 9 medidas necesarias para establecer una RBU sostenible: